Pickpocket

Pickpockets Pickpocket (1959)

Director: Robert Bresson

Sinopsis: Michel es un carterista que no roba por necesidad, simplemente es lo único que le hace sentir bien, a pesar de los problemas que le acarrea con la justicia, sus amigos y su familia.

Esta es la primera película de Bresson que veo. Había oído hablar mucho sobre él y tenía muchas ganas de ver alguna de sus películas. Elegí esta, no se muy bien porque, para iniciarme y me ha dejado un muy buen sabor de boca.

Ligeros spoilers a partir de aquí.

La historia puede parecer bien simple pero es en la forma, en la puesta en escena, donde se ven las virtudes del cine de Bresson de las que tanto había oído hablar.

Por un lado tenemos a los actores “modelo”, casi sin expresión, y es que no son ellos los que construyen los personajes, sino el propio Bresson que les indica donde deben colocarse, que deben hacer, que deben decir y como. Esto era así hasta tal punto de que el director les hacía repetir las tomas una y otra vez buscando lo que él quería (lo cual alargaba considerablemente los rodajes). A pesar de que, en muchas ocasiones, sus actores expresan poco, los personajes expresan todo lo que él quiere transmitir. Esto es algo que otros directores no son capaces de conseguir ni siquiera con actores mas “libres”.

Otro de los detalles que me han fascinado de la película es como se basa gran parte en los planos detalle, tanto de manos y piernas como de objetos. Dijo Bresson que él se centraba en lo que es importante en cada momento. Esto lo demuestra claramente en esta película en las fantásticas escenas en las que el carterista actúa, mostrándonos los juegos de manos del protagonista y no el resto de cosas que ocurren a su alrededor.

O en la escena en la que Michel llega a su apartamento y vemos una nota en el suelo, que él simplemente pisotea. Lo importante de ese momento no es el lugar en el que está entrando ni lo que hace allí dentro. Lo importante de esa escena es la nota y Bresson lo remarca con ese encuadre.

Una de las cosas que mas he disfrutado en la película han sido las escenas de los robos donde Bresson consigue crear una atmósfera de tensión provocada totalmente por el protagonista, nos hace estar totalmente pendientes de los movimientos del carterista temiendo si lo pillarán o tendrá éxito y acabamos reaccionando con la misma alegría que él cuando sale victorioso.

Para acabar, mencionar los fantásticos últimos segundos:

“Qué extraño camino he tenido que recorrer para llegar a ti…”

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